Cuando está a punto de terminar la legislatura, tengo la impresión de que estos cuatro años no han sido suficientes para entender, por parte del PP, muchos de los hechos acaecidos y el avance social que se ha producido en nuestro país.
La sentencia del 11M señala claramente la autoría islamista del atentado a la vez que desecha la participación de ETA; la dirección del PP en vez de asumirla, pasar página y preocuparse de los problemas de los españoles, nos habla del “autor intelectual” para así seguir manteniendo la teoría de la conspiración que tan vehemente han defendido en estos años, sin detenerse a pensar (¿o sí?) que en un juicio lo que se analizan son los hechos.
En la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla y la reacción marroquí vuelve a encontrar el PP un motivo para criticar al Gobierno, acusándolo de no haber previsto la tensión que se iba a crear; eso sí, olvidan que cuando gobernaron sus actuaciones nos llevaron a una tensión con Marruecos que alcanzó su cenit con la “machada” de Perejil, para la que tuvieron que pedir ayuda al gobierno americano que, con su intercesión, permitió rebajar la tensión.
Tras la liberación de las azafatas detenidas en Chad, el PP no tiene otra ocurrencia que criticar al Gobierno la supuesta supeditación de nuestra política exterior a la francesa, pero no se les ocurre pensar que la colaboración entre países europeos es el mejor modo de obtener beneficios y tampoco piensan que el Chad es un país de influencia francesa, que no tenemos embajada o que en diplomacia lo importante son los resultados. En el fondo lo que tienen es un malestar porque su referente europeo es capaz de entenderse y trabajar con el gobierno socialista.
Son tres ejemplos que esta semana han vuelto a poner de manifiesto que mientras la realidad, el Gobierno y los españoles van por una vía, la oposición del PP va por otra. Así han sido estos cuatro años; unos hemos trabajado por incrementar los derechos de los ciudadanos, garantizar un estado de bienestar, crear riqueza que genere trabajo y redistribuir dicha riqueza entre todos y esencialmente los más necesitados; otros han trabajado por buscar el enfrentamiento y la crispación. Los resultados son claros, el país ha avanzado y los ciudadanos piden racionalidad, justo la que le falta al PP y es que éstos, en mi opinión, están aún empeñados en ganar las elecciones del 2004 frente al resto que pensamos en el 2008.
DIARIO DE BURGOS – 08/11/07